Si bien era de publico conocimiento que la Gran Bretaña tenía entre sus planes a mediano plazo el limpiar de manera total sus fuentes de energía y darle un papel fundamental en esta transición a la masiva explotación de la energía eólica, pero dentro del panorama actual, eso parece no ser tan posible como se pensó en un principio.
Ian Fells es analista de energía y profesor de la Universidad de Newcastle “Los números no cierran” ha dicho “Es físicamente imposible para la industria lograr este objetivo. Lo máximo que algún país ha podido instalar en la costa es 350 megavatios de potencia eólica al año. O sea que hay que instalar 10 veces más ese número durante 12 años (para lograr el objetivo británico), lo que representa estar instalando cientos de generadores por semana. Esto es imposible”, explica Fells.
La otra campana dice que ésto es posible, pero solo a costa de una inyección de dineros públicos bastante importante, sobre todo para como vienen las cosas con la crisis financiera. (Leer mas..)