Me pregunto que cuesta más energía, cultivar algo o transportarlo. Es uno de esos detalles que me hacen dudar que un producto de agricultura ecológica transportado 4.000 kilómetros pueda seguir vendiéndose como ecológico. Curiosamente hay quien trabaja en una alternativa. Si la gente vive en ciudades, llevemos las granjas a sus edificios.
Vivo en una ciudad lo bastante pequeña para todavía queden algunas huertas en su periferia que suministran a los mercados municipales. Suele ser un producto de calidad y a buen precio que esta desapareciendo enterrado por más aceras y edificios. Probablemente sea un cambio inevitable pero eso nos significa que debamos renunciar a consumir productor producidos localmente.
Después de todo, las historias de ciencia ficción están llenas de granjas orbítales y ecosistemas cerrados que proporcionan oxigeno y alimentos a los astronautas. Nuestra tecnología aun esta lejos de conseguirlo aunque diversos laboratorios trabajan en ello a lo largo del planeta.
Como paso intermedio, hay quien ha propuesto construir los primeros modelos dentro de un edificio en una ciudad tan urbana como Nueva York. Un edificio entero lleno de plantas y animales. Una granja urbana.