Bruselas confirma totalmente las denuncias del sector: el biodiésel estadounidense viene llegando a la UE subvencionado y con dumping desde 2007. Las medidas adoptadas no son retroactivas, por lo que el grave daño ya causado a la industria española queda impune.
Ciertamente, para fomentar los biocombustibles en nuestro pais, es necesario apoyar a nuestras industrias, y una subvención a las importaciones del extrangero es perniciosa en el largo plazo.
Ciertamente, en la Orden Ministerial reguladora de la obligación de biocarburantes, aprobada el pasado mes de octubre, se introdujo una disposición con el fin de evitar que el biodiésel procedente de Estados Unidos –en realidad una mezcla de biodiésel y un poco de gasóleo conocida como B99– se pudiera utilizar para el cumplimiento, a partir del 1 de enero de 2009, de la obligación de biocarburantes en España. La Orden designa a la Comisión Nacional de Energía (CNE) como entidad responsable de la gestión, supervisión y control de la obligación.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.