El horno solar consiste en una caja de madera en la que se coloca una lámina de hierro galvanizado pintada en la parte superior de negro mate. La radiación solar es absorbida por la lámina negra y convertida en energía. En un día soleado la temperatura de una cocina solar puede lograr entre 130º y 160º, lo necesario para cocinar y hornear alimentos. En dos o tres horas es capaz de cocinar una comida para cuatro o cinco personas; y dos comidas completas en cuatro o cinco horas.
Cocinar con un horno solar tiene mejorías. Ya que los alimentos se cocinan con menos cantidad de agua, disipan menos vitaminas. Si se manipula de forma adecuada también puede servir para otros usos como purificar el agua.
La idea de la cocina solar poco a poco se está explayando en más países latinoamericanos que cuentan con energía solar gran parte del año. Y es que según el físico la cocina solar lograría ser, una respuesta positiva a los desafíos del cambio climático en cualquier lugar del mundo.

Sorry, comments for this entry are closed at this time.